Tener dinero no basta, necesitas educación financiera antes de invertir
Invertir parece un sueño o un requisito de vida que toda persona desea, es una palabra que tiene poder, de cierta forma, cuando la aplicamos y compartimos nos da cierto estatus, sin embargo, “invertir” es una palabra que, dependiendo del contexto donde se aplique, puede tener diferentes significados, pero ¿qué es realmente invertir?
Podemos definirlo como la forma de obtener una ganancia al poner tu dinero en algún proyecto o idea, para muchos, invertir significa libertad, para otros, es el camino para perderlo todo. ¿De qué depende?
En muchos lugares se utiliza la palabra “inversión” como un gancho para captar fondos, vender algo o incluso privar a las personas de sus recursos económicos, es una palabra tan corta, pero con un uso tan amplio, que ha sido utilizada de forma intencionada para dañar a muchas personas.
Este artículo busca hacer un pequeño análisis con fines educativos, para que cada lector forme su propio criterio, no es una queja ni una crítica, es una reflexión sobre lo que vemos a diario en distintos medios personas cercanas, experiencias sobre el dinero y las inversiones que tristemente, se repiten con frecuencia.
¿Qué es invertir?
A nivel conceptual, invertir es colocar tu dinero en un proyecto, negocio o activo con la intención de que ese capital crezca y genere ganancias. ¿Y quién no quiere hacer crecer su dinero? Sin embargo, poco se habla de factores igual de importantes como el riesgo y la liquidez. Estos elementos son fundamentales para tomar decisiones de inversión, en la mayoría de casos, solo se resaltan los rendimientos o beneficios, se hablan de grandes sumas que pueden duplicarse o triplicarse, y se usa el término “inversión” como un imán para atraer atención y dinero de personas que desconocen del tema.
¿Cuál es la realidad de la inversión?
En un enfoque económico integral, deberíamos considerar siempre el tridente básico de toda buena inversión: rendimiento, riesgo y liquidez, pero, ¿con qué frecuencia escuchamos que alguien nos hable del riesgo y la liquidez cuando nos ofrecen una “oportunidad” de inversión? Muy poco, porque eso no vende ni captura la atención de los inversionistas.
Por eso, desarrollar una cultura de educación financiera equilibrada es fundamental para Latinoamérica, entender estos tres factores y darles la misma importancia puede marcar la diferencia entre una inversión sabia y una pérdida innecesaria.
1. Rendimiento
La ganancia sobre el capital invertido, es el factor más atractivo para cualquier inversionista, pero ese atractivo puede ser peligroso si no se considera el contexto completo, definitivamente es la principal razón de la inversión, pero debería de considerar los otros dos factores y tener una igual ponderación al momento de tomar una decisión económica.
2. Riesgo
Es la posibilidad de perder parte o todo el dinero invertido, normalmente, entre mayor sea el rendimiento, mayor será también el riesgo, no hay atajos y en ocasiones se omite este factor tan importante, por el apetito de obtener una ganancia, pero la diversidad de riesgos actuales va en aumento y deben ser considerados para tomar una decisión mas consciente.
3. Liquidez
Es la facilidad con la que una inversión puede convertirse nuevamente en efectivo, muchas veces al invertir, el dinero queda bloqueado por un período de tiempo, es fundamental saber si existe una “puerta de salida” antes de comprometer tus recursos, comprender si la inversión necesita tu dinero por un corto, mediano o largo plazo te dará claridad para invertir en el futuro.
Estos tres pilares son esenciales, pregúntate, ¿estás dispuesto a invertir con la promesa de un alto rendimiento, aunque exista una gran probabilidad de perder tu dinero? ¿Y si luego necesitas liquidez y no puedes acceder a tu inversión?
Para quienes trabajan en el mundo financiero, estos conceptos son básicos, pero para millones de personas en Latinoamérica, donde no existe una educación financiera sólida, es urgente explicarlos y repetirlos tantas veces como sea necesario, porque en las decisiones financieras no solo está en juego el dinero, sino también la tranquilidad, los sueños y el futuro de las familias.
El factor humano en la inversión
Este blog está enfocado en las finanzas personales, y eso nos obliga a ir más allá de lo técnico. Debemos hablar también de los aspectos internos: del conocimiento, del perfil del inversionista y del control emocional.
a) Conocer el instrumento de inversión
Existen muchas opciones de inversión, desde las más seguras hasta las más arriesgadas, cada una funciona distinto, conocer las condiciones, garantías, riesgos y responsables de la inversión es indispensable. Muchas veces, las ofertas más atractivas son trampas disfrazadas, por eso, antes de entregar tu dinero, pregúntate: ¿Quién está detrás? ¿Qué historial tiene? ¿Hay garantías? ¿Hay regulación?
b) Perfil del inversionista
Como describo en mi libro Iceberg, el secreto oculto de las finanzas personales, existen cuatro tipos de inversionistas: en potencia, conservador, moderado y agresivo, cada perfil tiene su propia tolerancia al riesgo, el problema surge cuando, por presión o desinformación, se empuja a personas conservadoras a asumir riesgos que no pueden manejar, y eso termina en frustración, pérdidas y desconfianza.
c) Control emocional
Las emociones juegan un papel enorme en las decisiones financieras, las estrategias de marketing cuando se usan mal, apelan a detonantes emocionales: la urgencia, el miedo a quedarse fuera o la promesa de dinero fácil. Esa mezcla entre desinformación y emociones abre la puerta a malas decisiones, lo emocional pesa tanto como lo racional, si no aprendemos a controlar nuestras emociones, podríamos poner en riesgo nuestro patrimonio.
No existen inversiones garantizadas, todas implican riesgo y requieren preparación, por eso, si quieres manejar tus finanzas con sabiduría, no solo se trata de tener dinero, se trata de saber cómo utilizarlo, protegerlo y hacerlo crecer de forma consciente.
Invertir con inteligencia requiere conocimiento, autoconocimiento y responsabilidad, este artículo no busca desanimarte a invertir, sino invitarte a hacerlo bien, con información y preparación, porque cuando unes educación financiera con conciencia emocional, entonces sí, invertir puede ser el camino hacia la libertad financiera.
Saludos,
Marvin Flores
info@marvinflores.com.gt